Salerno Capri - Vacaciones en Capri

Servicio de lanzadera gratuita hacia Salerno

El Hotel Olimpico es uno de los pocos hoteles de Salerno con servicio de autobús gratuito ida y vuelta hasta el puerto y la estación de Salerno, desde la que salen trenes y ferris hacia la Costa Amalfitana, Positano, Capri y Pompeya.

Descubre de nuestro servicio de autobús

La isla de la Dolce Vita

Alberto Savino, escritor y pintor italiano, se refería a la isla de Capri como «uno de los puntos más magnéticos del universo», y tenía razón, ya que Capri, tanto ayer como hoy, atrae de forma irresistible a viajeros y celebrities de todos los rincones del planeta.

Esto ya que la combinación de tierra, cielo, mar y luz creada por la naturaleza en este inmenso escollo que emerge de los abismos es un auténtico milagro.

Las cuevas marinas, los farallones de formas extraordinarias, el verde de la vegetación en las empinadas paredes rocosas, los incomparables panoramas, los ecos artísticos y literarios y su exuberante mundanidad la convierten en la más soñada y celebrada de las islas.

El primer personaje ilustre que se dejó seducir por Capri fue el emperador romano Tiberio, que optó por transcurrir aquí los últimos años de su vida.

Pero, para convertirse en el célebre icono de estilo que es hoy en día, Capri tuvo que esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando escritores, poetas, artistas, directores y actores hicieron de ella una residencia de nicho y un mito para todas las décadas que habrían de sucederse.

En el centro de Capri se encuentra su famosa Piazzetta, que alguien ha definido como el «salón del mundo», dominada por la iglesia barroca de San Esteban, con sus bóvedas de inspiración árabe y un precioso pavimento romano procedente de Villa Jovis.

La Cartuja de San Giacomo, construida en el s. XIV y ampliada en el XVII, es incomparable, con sus magníficas vistas sobre los vertiginosos Farallones. Una vista que volvemos a encontrar en los jardines de Augusto, un idílico laberinto de callejuelas y escalinatas.

Al continuar por los jardines se puede llegar hasta Marina Piccola a lo largo de Via Krupp, un tortuoso callejón que desciende hasta el mar y que ofrece unos encantadores rincones panorámicos. Pero el paseo más famoso de Capri es el que lleva al mirador de Tragara, una sombreada placita con vistas. Bajo Trangara comienza la calle que baja hasta los Farallones, sus tres famosísimos escollos. El escollo Stella, unido a la costa, mide 109 metros de alto; el Farallón de Mezzo, 81 metros, y el farallón Scopolo,104 metros y está poblado por una singular lagartija azul.

Otro monumento del mar de Capri es el Arco Natural, un espectacular arco de roca sobre las aguas cristalinas alrededor de la isla. Gracias a una escalinata se llega hasta la Cueva de Matermania, una grandiosa caverna natural quizás consagrada durante la época romana al culto de Cibeles, la Magna Mater de los latinos.

Engastada en el paisaje rocoso de la punta Masullo se encuentra Villa Malaparte, construida a finales de los años 30 por el arquitecto Adalberto Libera como vivienda para el escritor Curzio Malaparte. En la actualidad, esta villa todavía presenta un aspecto extraordinariamente moderno en su proyecto, tan original como excéntrico.

En la punta noreste de la isla surge en cambio Villa Jovis, que perteneció al emperador Tiberio. Las grandiosas ruinas dominan un panorama maravilloso hacia la Península Sorrentina y se asoman a un acantilado de 330 metros, el llamado Salto di Tiberio, desde el que, según se cuenta, el emperador hacía arrojar a sus víctimas.

Anacapri

En la otra parte de la isla, más reservada y modesta, se encuentra Anacapri, con sus coquetas callejuelas y sus casas blancas rodeadas de verde. Aquí, el monumento histórico más significativo es la iglesia de San Miguel, construida en el s. XVIII bajo un proyecto de Domenico Antonio Vaccaro, con un espectacular pavimento de mayólica.

Vale la pena una visita a Villa San Michele construida sobre los restos romanos por Axel Munthe, el médico y escritor sueco que vivió en la isla más de cincuenta años. En ella ambientó su novela La Historia de San Michele, contribuyendo a difundir en el mundo el mito de Capri. El jardín que la rodea también es de singular belleza.

Desde Anacapri salen el telesilla y el camino hacia la cumbre del Monte Solaro (589 metros), el punto más alto de la isla, desde donde se disfruta de un panorama encantador.

Unas vacaciones en Capri no son tales sin una excursión a la Gruta Azul, cuya mágica caverna atrae a turistas de todos los rincones del mundo, y a la que se puede llegar en barca desde Marina Grande o por tierra desde Anacapri.

 

Filtrada por el agua, la luz en el interior de la cueva crea una excepcional tonalidad de color: un azul intenso que recubre de reflejos plateados todo lo que se encuentra en su interior.

Solo en el Hotel Olimpico

  • Acceso gratuito a la playa y a la piscina
  • Aparcamiento gratuito
  • Lanzadera gratuita hasta el puerto y la estación de Salerno